A tan sólo 8 Kms. del hotel, se encuentra
Castellar de la Frontera; verdaderamente único
en su género, está rodeado de muros
construidos en el S. XIII por los árabes.
Es posible caminar dentro de él, como si
fuera un laberinto, con sus pequeñas casas
y tiendas artesanales, visitando su histórica
Iglesia y el Castillo.
Desde el pueblo se tiene una vista expectacular
del embalse de Guadarranque y de uno de los montes
mediterráneos mejor conservados.